No hay una frecuencia perfecta para todos. Depende de tu tipo de pelo, de lo graso que sea tu cuero cabelludo y de cuánto aceite apliques.
Una pauta para empezar
Para casi todo el mundo, una o dos veces por semana es un buen punto de partida. Aplícalo en el cuero cabelludo, déjalo actuar y lávalo con tu champú.
Cómo ajustarla según tu pelo
- Pelo graso o fino: una vez cada 10 días o cada dos semanas, con muy poca cantidad.
- Pelo normal: una vez a la semana.
- Pelo seco, grueso o rizado: hasta dos veces por semana.
Señales de que te pasas
- El pelo se ve apelmazado o con aspecto sucio al día siguiente.
- Te cuesta lavarlo y necesitas dos o tres champús.
- Notas granitos o picor en la raíz.
Si te pasa alguna, reduce la cantidad o espacia más las aplicaciones.
Cuánto tiempo dejarlo
Entre 30 minutos y una noche. Si es tu primera vez, empieza por 30 minutos y observa cómo reacciona tu piel.
Preguntas frecuentes
¿Puedo aplicarlo a diario? No es necesario y suele ser demasiado. El pelo no mejora más por usarlo más.
¿Y si tengo el cuero cabelludo sensible? Haz la prueba de alergia primero y consulta con un dermatólogo si tienes dudas.